
Seguramente estarán sorprendidos por lo raro del tema que elegí para esta entrada, ya que esta vez decidí compartirles esto tan nuevo para mí y por supuesto interesante.
Como habrán podido leer, recientemente atravezamos por un accidente bastante feo en casa y en nuestra preocupación terminamos platicando con la psicóloga del jardín de niños. Por suerte la nena está bien, se recupera poco a poco y el daño emocional no fue fuerte.
Lo que me llamó la atención fue que al comentarle lo inquietos que son mis hijos (llamese también traviesos) me recomendó en primer lugar administrarles como mínimo veinte minutos de ejercicio conmigo al día, que podía ser caminar o encestar canastas o bailar. Otra cosa interesante fue que me recomendó que estudiara el "Efecto mozart" y que lo llevara a cabo durante la hora de la comida y al momento de hacer la tareas por la tarde. Esa era la primera vez que escuchaba ese término y me dediqué a investigar un poco al respecto.
Resulta que el "Efecto Mozart" es parte de una investigación de Neurociencia que data desde hace ya varos años dentro de los cuales ha habido todo tipo de especulaciones al respecto. Este efecto se atribuye principalmente a la Sonata para dos pianos de Wolfgang Amadeus Mozart, mejor conocida como Sonata K448. La Psicóloga Frances Rauscher y el neurobiólogo Gordon Shaw de la Universidad de California realizaron varios estudios en 1993 en donde se sometó un grupo de estudiantes a escuchar la melodía por diez minutos antes de realizar una prueba, mientras que al mismo tiempo se analizaron otros grupos de estudientes que escucharon música de meditación y un tercer grupo que no escuchó nada antes de la prueba. Los resultados mostraron un gran incremento de quienes escucharon la sonata K448 sobre los demás estudiantes sobre todo en aspectos relacionados con el razonamiento espacio-temporal.
Fué así como este hallazgo se denominó "Efecto Mozart". El Profesor Christopher Chabris en 1999 retomó esa misma investigación, pero él realizó 16 estudios que revelaron que la música de Mozart tiene una fuerte acción sobre el ánimo, lo cual tiene una explicación neuropsicológica al aumento de las destrezas humanas. Se hicieron diversas pruebas inclusive comparando Mozart con el Alemán F´pelix Mendelssohn y a pesar de que los estudiantes preferían Mendelssohn, fué Mozart quien logró estimular las capacidades cognitivas.
La idea de tomar esta pieza para su estudio fue por que el científico Albert Einstein quien tocaba el violín, aseguraba que esa sonata era una de las composiciones más profundas y maduras del compositor. Al parecer la repetición periódica de las ondas musicales a largo plazo ayuda a fortalecer las redes neuronales. El mismo Einstein aseguraba que varias veces le llegó la inspiración a través de la música de Mozart.
Por eso es tan importante dentro de la educación infantil; y hoy en día es frecuente que "El Efecto Mozart" sea utilizado para entrenamiento de Pilotos, Ingenieros, Arquitectos y profesiones que requieren de la capacidad de abstracción.
Vamos a intentarlo, después de todo la música es parte esencial del ser humano y ahora es posible ayudar al desarrollo de nuestros hijos.
A los niños, los tranquiliza, les desminuye su frecuencia cardiaca, y les favorece la concentración entre otras cosas además de crear un ambiente de tranquilidad en el hogar.
Buen día.